
Un reportaje publicado el 2 de enero de 2026 en el diario La Vanguardia analiza, con la participación de tres expertas de CoPPA, una de las manifestaciones más extendidas y, al mismo tiempo, más invisibilizadas de la violencia contra las mujeres en España: el maltrato a los animales como mecanismo de control, intimidación y daño emocional en contextos de violencia de género.
La violencia ejercida contra los animales no es un hecho aislado, sino una forma de violencia instrumental, utilizada por los agresores para someter, silenciar y castigar a las mujeres. Así, la psiquiatra Elsa Alonso, especialista en violencia, estrés postraumático y duelo, advierte en el reportaje de que amenazar con matar a un animal querido es una de las formas más frecuentes y eficaces de violencia machista, debido al fuerte vínculo afectivo que une a las víctimas con sus animales. Este tipo de amenazas genera un impacto psicológico profundo, incrementa el miedo y refuerza el control del agresor, dificultando la ruptura de la relación violenta.
Desde el ámbito jurídico, la abogada María González Lacabex, también miembro de CoPPA, subraya que la violencia contra los animales debe ser reconocida como un indicador de alto riesgo en los casos de violencia de género. Su análisis pone de relieve la necesidad de que el sistema judicial incorpore de forma sistemática esta dimensión en la valoración del peligro y en la adopción de medidas de protección eficaces para las mujeres víctimas.
En la misma línea, y desde una perspectiva complementaria, la abogada María José Mata destaca las carencias normativas y prácticas que todavía existen para proteger a los animales de la familia en contextos de violencia de género. Su aportación insiste en la urgencia de avanzar hacia respuestas legales integrales, que eviten que se siga utilizando a los animales como instrumentos de coacción y daño.
Desde CoPPA celebramos que un medio de referencia se haga eco de las propuestas legislativas de nuestra entidad en este ámbito, contribuyendo a visibilizar esta realidad y a trasladar a la opinión pública un mensaje claro: no es posible abordar la violencia de género de forma integral sin reconocer la instrumentalización de los animales como una forma grave de violencia vicaria.
La entidad lleva años alertando de esta problemática, promoviendo investigación, formación especializada y propuestas legislativas orientadas a integrar la violencia hacia los animales en los protocolos de detección, valoración del riesgo y protección de las víctimas. Solo desde un enfoque verdaderamente integral, que tenga en cuenta todas las manifestaciones de la violencia y a todas sus víctimas, será posible avanzar hacia una respuesta institucional más justa y eficaz.
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