
En España, el Ministerio del Interior ha identificado 1.523 menores de edad en situación de riesgo de violencia vicaria al cierre del mes de diciembre, de acuerdo con los últimos datos del sistema VioGén, difundidos por la agencia EFE. La cifra supone un incremento del 3,8 %respecto al mismo periodo del año anterior.
La violencia vicaria es una forma de violencia de género en la que el agresor utiliza a los hijos e hijas, y también a los animales, para causar daño a la mujer, exponiéndolos a situaciones de riesgo físico y emocional. Según Interior, del total de casos detectados, uno fue clasificado como riesgo extremo, 137 como riesgo alto y 1.385 como riesgo medio.
Desde la incorporación de la variable de violencia vicaria al sistema en 2019, se han detectado cerca de 6.000 casos de niños, niñas y adolescentes expuestos a este tipo de violencia.
Desde CoPPA se viene alertando desde hace años de que la violencia vicaria constituye una de las expresiones más graves de la violencia de género, al dirigirse deliberadamente contra los vínculos afectivos de las mujeres. Esta forma de violencia no solo pone en peligro la integridad de niños, niñas y adolescentes, sino que también tiene un impacto profundo y duradero en su desarrollo emocional y psicológico.
CoPPA insiste en la necesidad de abordajes preventivos e integrales, que integren los ámbitos de la protección infantil, la violencia de género y la seguridad pública, así como en la importancia de que los sistemas de evaluación del riesgo incorporen de forma efectiva todas las dimensiones de la violencia vicaria, incluida la instrumentalización de los animales como mecanismo de control y coerción.