
La violencia en la pareja sigue siendo una de las violaciones de derechos humanos más extendidas en el mundo, y afecta de manera desproporcionada a mujeres y niñas. Incluye agresiones físicas, psicológicas, sexuales, económicas y de control que se producen tanto en el ámbito privado como en el público y que, en muchos casos, se sostienen en desigualdades estructurales y estereotipos de género que dificultan que las víctimas denuncien o accedan a protección efectiva. En el marco del 8M, organizaciones y movimientos feministas recuerdan que visibilizar estas violencias es clave para prevenirlas, fortalecer las redes de apoyo y exigir políticas públicas efectivas.
En su forma más extrema, esta violencia puede desembocar en feminicidio. En España, 100 mujeres fueron asesinadas por hombres en 2025 y, en lo que va de 2026, ya se contabilizan 18 víctimas, según datos del observatorio independiente Feminicidio.net. Estos crímenes suelen estar precedidos por contextos de violencia previa, amenazas o control, y evidencian fallos en los sistemas de prevención y protección.
En este contexto también resulta fundamental reconocer y atender otras formas de violencia machista, como la violencia vicaria, en la que los agresores utilizan a los hijos, hijas y a otros seres queridos para dañar a la mujer, una realidad que ha cobrado mayor visibilidad en los últimos años y que exige respuestas específicas de prevención y protección
Además, la expansión de la inteligencia artificial también plantea riesgos específicos para mujeres y niñas. El uso de herramientas digitales está facilitando fenómenos como los deepfakes sexuales, el acoso automatizado o la manipulación de identidades en línea, que afectan especialmente a mujeres periodistas, activistas y figuras públicas.
Ante estos riesgos, instituciones y organizaciones advierten de la necesidad de incorporar una perspectiva de género en el desarrollo y regulación de la inteligencia artificial. En este contexto, la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) y el Instituto de las Mujeres firmaron recientemente un acuerdo para reforzar la cooperación frente a la violencia digital y los sesgos de género en los sistemas de IA.
El Día Internacional de la Mujer recuerda cada año la lucha histórica por la igualdad y la participación plena de las mujeres en la sociedad. Sin embargo, la persistencia de las violencias machistas evidencia que sigue siendo necesario reforzar las políticas públicas y abordar las causas estructurales de la desigualdad para garantizar una vida libre de violencia para todas las mujeres y niñas.