
Un estudio de la Universidad Nacional de Costa Rica cifra en 557.000 los menores que viven en situación de pobreza, 290.000 de ellos en pobreza extrema. A esta realidad se suman las casi 97.000 denuncias por vulneración de derechos recibidas por el Patronato Nacional de la Infancia en 2025, que afectaron a más de 117.000 menores.
10 de Septiembre de 2026. A pesar de que Costa Rica cuenta con un marco normativo sólido y ha asumido compromisos internacionales en materia de protección de la infancia, la realidad es que las condiciones de vida de miles de niños, niñas y adolescentes se están deteriorando o permanecen estancadas, existiendo una brecha significativa entre lo establecido en la legislación y las condiciones reales a las que se enfrentan.
Un estudio elaborado por la Universidad Nacional de Costa Rica indica que 557.000 personas menores de edad se encuentran en condición de pobreza básica y, de ellas, 290.000 en pobreza extrema. Esta situación implica que gran parte de los niños, niñas y adolescentes del país realizan actividades laborales -la edad mínima legal para trabajar es de 15 años- muchas de ellas en condiciones que comprometen su salud física, emocional y su desarrollo integral. Esta situación incide directamente en la deserción escolar, lo cual genera un círculo de exclusión y reproducción de la pobreza.
Violencia y vulneración de derechos
El problema se agrava cuando a la falta de recursos se le suma la violencia y la vulneración de derechos. Según datos del Patronato Nacional de la Infancia, durante el 2025 recibió casi 97.000 denuncias por supuestas situaciones de vulneración de derechos de más de 117.000 niños, niñas y adolescentes. Las situaciones de riesgo denunciadas corresponden principalmente a negligencia paterna (50%), maltrato físico y psicológico (13%), conflictos familiares (11%), situaciones vinculadas con consumo problemático de progenitores o conflictos con la ley (11%) o violencia sexual (5%).
Las cifras reflejan situaciones que impactan directamente en el entorno familiar y en el desarrollo de la niñez del país, por lo que los expertos argumentan la necesidad de fortalecer las acciones de apoyo a las familias y de protección de la niñez. En última instancia, y siempre en caso de alta gravedad y nivel de riesgo, la niña, niño o adolescente debe ser reubicado temporalmente, ya sea en un recurso familiar, comunal, en una organización no gubernamental o en un albergue institucional.
Detrás de estas cifras hay personas vulnerables, invisibilizadas, que cargarán con esas consecuencias hasta su vida adulta. Los estudios indican que las experiencias adversas tempranas aumentan significativamente los riesgos de depresión, ansiedad, intentos suicidas, consumo problemático de sustancias, enfermedades crónicas, dificultades educativas, desempleo y problemas para construir vínculos afectivos saludables durante la vida adulta.
Fuentes
Artículo revista Scielo: El trabajo infantil en Costa Rica como una vulneración de derechos: análisis y desafíos del contexto nacional durante el periodo 2016-2024
Delfino: Costa Rica falla a su infancia y compromete a su futuro
Patronato Nacional de la Infancia: Pani recibió 96.694 denuncias por violación de derechos de 117.316 niños, niña y adolescentes en 2025
Una Comunica: Costa Rica arrastra una gran deuda histórica con la niñez
Una Comunica: Más de 117 mil denuncias por violación de derechos de la niñez se registraron en Costa Rica en 2025