Septiembre, 2019.

Señor mayor cepillando a un gato

Foto de Alejandra Duarte

  • El avance de los resultados de la investigación, llevada a cabo por CoPPA con la colaboración de AMAUTTA, revela la importancia de los lazos afectivos de las personas mayores con sus animales de compañía.
  • El estudio se ha realizado en el marco de un convenio entre CoPPA y el Concejo de Medellín.
  • La doctora en psicogerontología e investigadora de CoPPA María del Carmen Zea participó en la rueda de prensa celebrada el pasado 20 de septiembre en el Concejo.

La convivencia con animales de compañía conlleva múltiples beneficios para las personas mayores en términos de salud física, psicológica, emocional y social. No solo lo dice la experiencia, sino que lo avala una amplia literatura científica. Sin embargo, el estudio presentado el pasado 20 de septiembre en Medellín es pionero y va un paso más allá, ya que examina también los impactos que se producen cuando el vínculo entre los mayores y sus animales de compañía se rompe a causa de una separación, en muchas ocasiones forzosa.

La investigación, la primera que examina dicho fenómeno en Colombia, se ha llevado a cabo en el marco de un convenio de colaboración entre el Concejo de Medellín y CoPPA, con la colaboración del Equipo de Personas Mayores de la Secretaría de Inclusión Social, Familia y Derechos Humanos de la Alcaldía de Medellín, AMAUTTA.

Las entrevistas en profundidad, en las que los participantes de entre 60 y 83 años contaron sus experiencias, se llevaron a cabo en la Colonia Belencito y en tres centros de larga estancia de Medellín pertenecientes a la Red de Asistencia Social al Adulto Mayor.

Rueda de prensa Concejo Medellín

Presentación del estudio de CoPPA en rueda de prensa

Testimonios de los mayores

Todos los participantes hablan de una relación importante con sus animales de compañía que «no fueron simples mascotas sino que fueron, y siguen siendo, parte de su familia«. Juana, (nombres cambiados para preservar la privacidad de los participantes), dice que su perrita «era un calor, como un calor de hogar para mí» y Eva comenta que «no la queríamos como una mascota, sino como a otro más de la familia«.

Todos los mayores entrevistados negaron con rotundidad que su animal fuera una carga para ellos, o que sus cuidados les generaran estrés o angustia, a pesar de que algunos vivían en condiciones económicas difíciles. Álvaro, que tiene además una discapacidad física, habla así de su perra Violeta: «¿Cuál estrés? Era alegría, alegría. Estrés era cuando estaba sin Violeta«.

La separación de sus animales, en muchos casos debida al ingreso en la residencia de larga estancia, parece haber sido para todos los entrevistados un trance muy doloroso. Rubén expresa que se sintió «como si hubiera perdido un hijo» y el testimonio de José es conmovedor: “Ah sentí un dolor, como un desmayamiento. Sentí eso como que se me fue el mundo, me arrancó la vida».

La mayoría de los entrevistados están agradecidos por los cuidados que reciben en las residencias, especialmente por el trato de los profesionales que trabajan en ellas. Sin embargo, todos sin excepción expresan sentimientos de nostalgia por la relación perdida con sus animales y echan de menos los beneficios que les aportaba la interacción con ellos.

«Me desvelo pensando cosas y sueño con mi perrita«, explica Juana. Manuel, por su parte, revela que siente preocupación de que sus animales estén bien y teme «que de pronto se enfermen y nos los lleven donde un veterinario«. Eva confiesa que siempre está pensando en su perra «si ha comido, si la están tratando bien… que la estén mimando«.

Entrevista a Maria del Carmen Zea

La investigadora de CoPPA, Dra. Zea Herrera, atiende a los medios durante la presentación del estudio.

La investigación de CoPPA sigue en marcha

Estos datos son solo un avance preliminar de un estudio que sigue en marcha y cuyos resultados definitivos se publicarán en los próximos meses. No obstante, en este punto ya se puede afirmar que, si bien los participantes se sienten bien atendidos, echan de menos todos esos beneficios que les aportaba el vínculo con sus animales de compañía: sentirse acompañados, queridos, útiles y motivados.

«El amor incondicional que ella me dio; que la soledad no era tan soledad si estaba con ella; que mi perrita me entendía mis estados de ánimo, que me consolaba cuando yo estaba triste y se alegraba cuando yo estaba alegre, que comíamos juntos un pedazo de pollo…«. (Álvaro)

En este sentido, la investigación de CoPPA, realizada por la Dra. María del Carmen Zea Herrera y la Dra. Estela Díaz Carmona, busca obtener datos científicos y adquirir mayores conocimientos que ayuden a perfeccionar y desarrollar programas específicos para mejorar la calidad de vida de la tercera edad, adaptados al contexto colombiano.

Medellín podría ser el primer municipio de Colombia en considerar la inclusión de proyectos para adultos mayores que tomen en cuenta su voluntad de seguir disfrutando, en la última etapa de sus vidas, de los beneficios que les ofrece el vínculo con los animales de compañía.

 

Repercusión en medios:

Tele Medellín

 

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