
CoPPA ha presentado un informe ante el Comité de los Derechos del Niño de la ONU denunciando la continua exposición de niños, niñas y adolescentes (NNA) a la tauromaquia en España. A pesar de que en 2018 el Comité recomendó a España prohibir la participación y asistencia de menores de 18 años a estos espectáculos para prevenir efectos nocivos, en este país se sigue permitiendo su presencia en eventos taurinos, supeditando el interés superior y los derechos del menor a otros intereses, como en este caso los del sector taurino.
La entidad alerta al Comité de Derechos del Niño sobre el incumplimiento de estas directrices, destacando la persistencia de escuelas taurinas y la reciente decisión del Parlamento de las Islas Baleares de eliminar la prohibición que impedía el acceso de menores a las corridas, justificándolo erróneamente como una protección del patrimonio cultural por encima del interés superior del menor.
El informe subraya que, como ya expuso CoPPA en otro informe al Comité en 2018, la exposición a la violencia contra los animales conlleva graves riesgos para el desarrollo psicológico y la integridad física de los menores, pudiendo provocar angustia emocional, estados de confusión y riesgo de estrés postraumático.
Un punto crítico es que la compañía de adultos o figuras de referencia que aplauden o aprueban la violencia no protege al menor, sino que empeora los efectos perjudiciales al afectar su sensación de seguridad y bienestar emocional.
Asimismo, se denuncia la proliferación de "encierros infantiles" publicitados con nombres engañosos para eludir la normativa de protección de la infancia.
Por todo ello, CoPPA insta al Comité de Derechos del Niño a que, en la próxima sesión de evaluación del cumplimiento por España de la Convención de los Derechos del Niño, urja a las autoridades españolas a cumplir con su obligación de proteger a los menores, aprobando normativas que garanticen una protección uniforme frente a esta forma de violencia en todo el país.