Diciembre, 2018.

Gatito en brazos de mujer

Foto ilustrativa – Manki Kim

La Ley de Seguridad de Mascotas y Mujeres (Pets and Women Safety Act, PAWs), que se aprobó el pasado 20 de diciembre en el Congreso de los EEUU con apoyo de ambos partidos, significa que más casas de acogida para víctimas de violencia doméstica permitirán a las mujeres supervivientes de abusos recuperarse junto a sus animales de compañía.

Asimismo, esta ley podrá contribuir a reducir uno de los obstáculos que las víctimas encuentran para alejarse de la relación abusiva: la preocupación por el bienestar de sus animales, especialmente si son obligadas a abandonarlos en manos de sus agresores. A menudo, estas mujeres atribuyen gran importancia a sus relaciones con sus animales de compañía y los consideran una importante fuente de apoyo emocional. Por ese motivo, el miedo por el destino de sus mascotas puede hacer que demoren su marcha, o incluso hacer que vuelvan con su agresor.

«Nadie debería tener que elegir entre buscar seguridad y permanecer en una situación violenta para proteger a su mascota«, declaraba a CNN la vicepresidenta del Comité Democrático y Representante Katherine Clark, que promovió el proyecto de ley.

La Ley PAWs establece subvenciones para los centros de acogida de víctimas de violencia doméstica, con el fin de llevar a cabo programas para proporcionar asistencia de emergencia y alojamiento de transición para las víctimas junto a sus animales de compañía, y en el caso de tener caballos, asistencia para el alojamiento a corto plazo.

Los fondos concedidos también se pueden destinar a programas que brindan servicios de apoyo diseñados para permitir que alguien que huye de la violencia doméstica pueda acceder a una vivienda segura junto a su mascota, o un refugio seguro para su animal, así como de servicios de asistencia para su transporte.

Un gran número de investigaciones científicas han demostrado el vínculo entre la violencia doméstica y el maltrato a animales. En muchos hogares con violencia doméstica viven animales de compañía y un porcentaje muy alto de las mujeres que residen en centros de acogida informan de que su agresor también ha dañado a una mascota. La mascota de la familia se convierte a menudo en objeto de maltrato.

Nathaniel Fields, presidente y director ejecutivo del Urban Resource Institute URI, explica «Como hemos visto a lo largo de los últimos cinco años de la gestión del programa PALS (Personas y Animales viviendo seguros), aquellos que ejercen violencia de pareja a menudo amenazan con dañar o infligen violencia contra una mascota para controlar a sus víctimas [humanas]«. Fields añade “Las casas de acogida (…) que admiten mascotas no solo ofrecen una vía importante para poder escapar, sino que también canalizan el poder curativo del vínculo humano-mascota en tiempos de crisis y transición”.

La aprobación de esta ley es un hito importante que aumentará la seguridad de las víctimas de violencia doméstica y una victoria de la colaboración y la unión de esfuerzos de los defensores de mujeres y los defensores de los animales.

Más información:

CNN: A new law aims to help the pets of domestic violence victims.

Cision PR Web: Coalition Hails Passage of Legislation as Key Milestone in Protecting Victims of Domestic Violence and their Pets

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