
El criadazgo es una antigua forma de trabajo infantil que continúa vigente en la actualidad en Paraguay Consiste en la entrega de niños y niñas por parte de familias en situación de vulnerabilidad a casas con mayores recursos económicos, bajo la promesa de cuidado y acceso a la educación.
En la práctica, muchos de estos menores de edad se ven obligados a trabajar realizando tareas domésticas o en empresas familiares por lo que, aunque se les proporcione educación, asisten a la escuela con un elevado cansancio físico y mental, lo que afecta a su desarrollo integral y a su derecho a una educación en igualdad de condiciones.
Según datos de 2020, casi 47.000 menores de edad viven bajo esta modalidad que supone explotación laboral, abandono escolar y aislamiento del entorno familiar.
Aunque una parte de la sociedad es aún tolerante con esta práctica, el criadazgo carece hoy de justificación en el contexto paraguayo actual. El país cuenta con cobertura educativa universal, así como con programas sociales como la merienda y el almuerzo escolar y la provisión de kits educativos, lo que elimina los argumentos históricos que se utilizaban para legitimar esta forma de trabajo infantil.
Actualmente se está impulsando un proyecto de ley para erradicar el criadazgo, a través de su tipificación como una modalidad de trata de personas.
La propuesta establece que esta práctica supone una forma de violencia estructural contra la infancia, análoga a la esclavitud, ya que priva a niños, niñas y adolescentes del cuidado familiar y vulnera derechos fundamentales como la educación y la salud. Un aspecto significativo de la definición propuesta es que considera esta situación como explotación "incluso si la familia receptora tiene un vínculo de parentesco o una guarda legal del niño, niña o adolescente", cerrando así posibles vías de evasión legal.
Fuentes:
Nueva iniciativa busca tipificar el criadazgo como trata de personas