
Lafuente, A., Villafuerte, A., Alanoca, K. & Guzmán, T. (2025). El país que seremos, el país que criamos. La infancia y adolescencia en Bolivia como espejo del desarrollo. InfoIISEC N°10. Instituto de Investigaciones Socio-Económicas (IISEC-UCB).
El informe analiza los principales desafíos para el desarrollo de niños, niñas y adolescentes en las esferas familiar, escolar, institucional y entorno digital desde un enfoque multidimensional: gasto público, educación, composición poblacional y familiar, salud, vivienda y acceso a servicios, pobreza, trabajo, discapacidad y violencia.
Entre sus conclusiones, el estudio señala que, pese a avances en el reconocimiento de los derechos de la niñez en Bolivia, persisten problemáticas estructurales que afectan negativamente el desarrollo pleno de niños y niñas, menoscabando sus derechos básicos. Entre los principales problemas se encuentran la pobreza, el trabajo infantil y la exposición a diversos tipos de violencia, como el abuso sexual, la violencia familiar, la corrupción de menores o la trata de personas.
Entre los diversos datos proporcionados destacan los referidos a la violencia -física y sexual- fenómeno extendido, estructural y persistente, con especial gravedad en su dimensión sexual. Los resultados indican que entre 2018 y 2024 las denuncias por delitos contra menores de edad aumentaron en volumen y en diversidad de tipología:
La brecha de género entre las víctimas resulta especialmente alarmante durante la adolescencia, etapa en la que el 76.6% de las víctimas de violencia registradas en 2023 fueron mujeres. El estudio señala que estos datos reflejan un consenso internacional que reconoce a las mujeres como un grupo históricamente vulnerable frente a múltiples formas de violencia. En consecuencia, los autores hacen un llamamiento urgente a la consolidación de políticas públicas con enfoque de género, orientadas a la prevención, la detección temprana y la atención integral de niñas, niños y adolescentes.
Finalmente, el estudio señala la necesidad de consolidar un enfoque de políticas que no únicamente asistan, sino que “garanticen, reconozcan y promuevan a las niñas, niños y adolescentes como sujetos plenos de derechos”. Así, la infancia debe ser considerada como ciudadanía de pleno derecho, con voz, necesidades y potencial, y no únicamente como población beneficiaria.