
El pasado 8 de junio, el Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) celebró la segunda sesión del ciclo “Violencia vicaria y animales: una nueva frontera jurídica en la protección integral frente a la violencia de género”. El evento, organizado por las Secciones de Violencia de Género, Familia e Igualdad y Derecho de los Animales del ICAM, se desarrolló en formato online.
La abogada Cristina Bécares intervino en representación de CoPPA, destacando la importancia de abordar la violencia desde una perspectiva integral, técnica y científica.
Junto a ella intervinieron la magistrada María Gavilán y el oficial de la Policía Municipal de Alcorcón, David Dorado. El evento fue presentado por la presidenta de la sección de familia del ICAM, Paloma Zabalgo, y moderada por la abogada Arancha Sanz, miembro del Consejo Asesor de la Sección de Derechos de los Animales del Colegio.
La violencia interrelacionada: "El Vínculo"
Bécares comenzó su ponencia señalando que la labor de CoPPA se basa en “una realidad que hoy resulta cada vez más difícil de ignorar y es la existencia de vínculos entre precisamente la violencia hacia los animales y distintas formas de violencia interpersonal”.
Explicó que, para proteger eficazmente a las personas vulnerables, es esencial cambiar la percepción sobre el maltrato animal: “el maltrato animal no debe analizarse de forma única como una conducta dirigida hacia el animal, sino que también es posible como un indicador de situaciones de violencia que afectan o pueden afectar a otras personas del entorno”.
Los animales como instrumentos de control
En el contexto de la violencia de género, la ponente subrayó cómo los agresores utilizan a los animales para perpetuar el abuso: “Los animales pueden convertirse en instrumentos de control, de intimidación, de castigo, de sometimiento, de coerción sobre las víctimas”, señaló la letrada. El daño o la amenaza de daño hacia el animal se utiliza para generar miedo, impedir que la víctima denuncie o dificultar que rompa la relación.
Evolución estadística y persistencia de la "cosificación"
Bécares presentó algunos datos relevantes de las Macroencuestas de Violencia contra la Mujer en España. La abogada resaltó que el paso de las estadísticas a las políticas públicas es clave: “cuando la ciencia y los datos nos están mostrando una realidad persistente, el derecho tiene que acabar viéndose obligado a responder”. Así, la letrada abordó la cobertura legal que se da a esta realidad en el marco normativo actual, tanto en el ámbito civil, como en el administrativo y penal.
A pesar de que los datos de 2024 indican que unas 321.000 mujeres en España han sufrido amenazas o daños hacia sus animales, la abogada advirtió que en documentos oficiales aún persiste una “cosificación de los animales”, al seguir refiriéndose a ellos en las estadísticas como “cosas” o propiedades de la víctima.
Retos y dificultades en la práctica jurídica
Como abogada litigante, Bécares abordó también los obstáculos actuales en los juzgados, señalando especialmente la falta de formación: “hay muchos operadores jurídicos que todavía no comprenden cuál es la dificultad de situaciones como estas”. Esta falta de especialización conlleva a menudo una relativización del maltrato animal, considerándolo una cuestión secundaria frente a otros delitos.
Conclusiones y propuesta de CoPPA
Para finalizar, la representante de CoPPA hizo un llamamiento a la unión de todos los sectores implicados para lograr una protección integral: “Una buena coordinación interdisciplinar entre todos y cada uno de los profesionales... psicólogos a trabajadores sociales, peritos, abogados, jueces, fiscales, todos y cada uno de nosotros somos importantísimos en situaciones como estas”.
Con esta intervención, CoPPA reafirma su compromiso de seguir trabajando para que el reconocimiento normativo del vínculo entre violencias se traduzca en una protección realmente efectiva para todas las víctimas.
Ver evento completo: “Violencia vicaria y animales: una nueva frontera jurídica en la protección integral frente a la violencia de género”