Noviembre, 2020.

Mujer y perro en el bosque

Foto ilustrativa (Unsplash)

  • «La nueva Ley de Enjuiciamiento Criminal debe contemplar expresamente el uso de animales como medio para ejercer violencia sobre las personas». Así lo ha expresado CoPPA al Ministerio de Justicia de España en el trámite de consulta pública sobre el Anteproyecto de esta importante norma que regula las actuaciones judiciales en los procesos penales.
  • Las propuestas elaboradas por nuestra entidad buscan cubrir una laguna legal existente, que deja desprotegidas a las personas ante los agresores que utilizan el maltrato animal para controlar a sus víctimas humanas. Son, además, una ampliación a las presentadas el pasado mes de julio de 2020 para la reforma del Código Penal.

Investigaciones realizadas en países de todo el mundo constatan la existencia de una importante relación entre la violencia de género, doméstica e interpersonal y el maltrato a los animales. Los agresores a menudo usan a los animales para coaccionar, intimidar, silenciar o manipular a sus víctimas humanas, lo que es posible a causa del apego emocional que existe entre las personas y los animales con los que conviven.

En los contextos de relaciones abusivas, el maltrato animal suele coexistir con otras formas de violencia y es parte de un sistema coercitivo que incluye el maltrato psicológico, físico, económico y sexual. Este tipo de violencia es utilizada para controlar a las mujeres, a sus hijas e hijos, o a otras personas en situación de vulnerabilidad, y obligarles a someterse a las exigencias de sus agresores. Es también una forma de intimidación, «¿ves esto que le hago al animal? pues te lo puedo hacer a ti«.

Según los resultados de informes presentados por CoPPA, estas agresiones no solo disminuyen la capacidad de las víctimas de protegerse frente a los abusos, sino que pueden tener también un impacto dañino en ellas, incluso después de abandonar la relación violenta. “La preocupación por los animales y lo que les pueda pasar a manos del agresor puede afectar incluso el proceso de recuperación de las mujeres y sus hijos” advierte Soledad Monserrat, abogada especialista en violencia de género y miembro de CoPPA.

Prever y penar la utilización de animales en los delitos contra los seres humanos

En julio de 2020, CoPPA participó en la consulta pública previa a la modificación del Código Penal en materia de maltrato animal, con propuestas dirigidas al Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 y al Ministerio de Justicia. Entre sus aportaciones, la entidad propuso enmiendas concretas para incluir los animales en los delitos de amenazas y coacciones, prever la comisión de delitos contra los animales como medio para cometer delitos contra la integridad moral, así como incorporar en el Código Penal los supuestos en los que las agresiones y abusos sexuales a seres humanos puedan cometerse valiéndose de animales.

En España, con motivo de la tramitación de la última reforma del Código Penal (CP) en 2015, CoPPA ya trasladó diversas propuestas a la Comisión de Justicia, que recibieron una positiva acogida entre la mayoría de los grupos parlamentarios. El objetivo de estas propuestas era doble:

1) Que el Código Penal prevea y tipifique la utilización de animales para la comisión de delitos de violencia interpersonal.

2) Que en la configuración del delito de maltrato animal se contemple la gran peligrosidad social de conductas crueles hacia los animales. «Un ejemplo de esta peligrosidad es el abuso sexual de animales, cuya tipificación penal fue defendida y exhaustivamente argumentada por CoPPA por la probada relación de estas conductas con el abuso sexual de menores y el maltrato infantil«, recuerda María G. Lacabex, abogada y asesora jurídica de CoPPA en procesos legislativos.

«Considerando el amplio apoyo ya demostrado por los distintos grupos parlamentarios, así como las crecientes respuestas legislativas que se han dado ya en otros países a esta problemática, creemos que en España veremos también pronto nuevos avances para integrar estas cuestiones en el ordenamiento jurídico«, añade la letrada.

Contemplar medidas relativas a los animales en las medidas de protección de víctimas humanas

La realidad y problemáticas asociadas a estas conductas delictivas hacen precisa una nueva regulación, no solo en el Código Penal, sino también en la propia Ley de Enjuiciamiento Criminal (LECrim), norma reguladora del procedimiento.

«La inclusión expresa de los animales en las órdenes de protección, así como en otras medidas cautelares para la protección de víctimas humanas es una importante modificación en la ley que potenciaría su efectividad«, explica Maria José Mata, abogada de CoPPA especialista en violencia de género. Para ello, en el trámite de consulta pública abierto por el Ministerio de Justicia durante este mes de octubre, la Coordinadora ha presentado propuestas específicas para que en aquellos procedimientos penales por delitos contra las personas en los que haya animales implicados, se adopten medidas de protección de las víctimas que los tengan en cuenta. «En primer lugar, que los animales sean expresamente contemplados en las órdenes de protección que, tal como están configuradas en la actualidad, solo prevén medidas relativas a personas ‘o bienes”, añade Mata.

Además, entre las medidas de naturaleza civil que pueden ser solicitadas en el marco de las órdenes de protección, la entidad apunta que es importante incluir también las relativas a la estancia y titularidad de los animales con los que las víctimas humanas guardan un vínculo emocional, necesarias para hacer efectiva tal protección. Por otro lado, habría que incorporar en las medidas cautelares la posibilidad de imponer al agresor la prohibición de aproximación, no solo a sus víctimas humanas, sino también a los animales con los que estas puedan estar vinculadas.

Uno de los objetivos de la reforma de la Ley de Enjuiciamiento Criminal es adaptar el proceso judicial a las nuevas modalidades delictivas y avanzar en la efectiva protección de las personas. Es por ello que esta entidad, que trabaja por los colectivos en situación de vulnerabilidad, insiste en que las modificaciones son muy necesarias para valorar de forma mucho más completa y real las situaciones de riesgo en que se encuentren las víctimas.

Desde CoPPA estudiamos desde hace casi una década esta problemática asociada a la protección de víctimas humanas frente a la violencia ejercida valiéndose de animales. En base a este trabajo, realizamos propuestas de mejora legislativa para una mejor prevención y protección de aquellas personas que, en determinados contextos, pueden encontrarse en situación de vulnerabilidad frente a estos tipos de violencia.

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